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martes, 25 de noviembre de 2008

Abril para vivir...


Una mañana de abril
cargado con maletas repletas de amargura
y mi corazón perdido en la distancia
"desentrené" en Granada.

Arrastré mi cuerpo desgarrado
sin corazón, sin sangre y sin espíritu.
Hasta dar con mis huesos en el barro
y convertir toda mi alma en detritus.

Bebí Granada por las noches
comí por la mañana sierra
me unté de calles y rincones
me revolqué las tardes en la vega.

Y así, a trocitos componiendo
caricia por aquí, beso por doquiera,
abrazos y sonrisas,
tapas y cerveza...

Una noche de pleno mes de agosto
con más pena que gloria
y más alcohol que vergüenza
me vino a visitar un ángel
vestido de enfermera.

Ahora bebo Granada,
duermo y sueño sierra,
y todos los fines de semana
me como a "mi enfermera".

lunes, 24 de noviembre de 2008

A los pies...




















Granada a los pies
a la altura de la Alhambra
¿somos dos, o somos tres?

Uno solo...
Un solo corazón.
Una solo...
una sola alma...

jueves, 20 de noviembre de 2008

"Amarillas"

Un camino estrecho,
que intenta invadir la hierba.
mientras regala al pasar
flores amarillas, y penas.

Doblando su orilla
para que no veas
hasta el final de la senda
todas sus bellezas y sus maravillas.

Me muero por ver la cima,
me muero por verla cerca.
por tener al fin
a mis pies toda la vega.

Puedo oler las alamedas
el tomillo y el romero
puedo oler tu piel
puedo ver tus ojos negros.

Y tu frente despejada.
¡Ven, quiero que me acompañes!
quiero ver contigo Granada,
que me lleves por sus calles...

Ser tu amigo del alma.
que me cuentes con tu boca
compañero Federico
querido García Lorca.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

MiTiN

Apreciada multitud de calaveras
que me oís desde el palco de la iglesia,
he venido a donaros el discurso
de un ser que vive y muere en pena.

A mordiscos me he desgarrado el alma,
entre zarzas caminos dio la tierra,
y las ascuas de fuegos infinitos
siempre pavimentan mi carretera.

Por tanto, yo desciendo a los infiernos,
por tanto yo merezco mi alma en pena,
pues de tanto sufrir, ya no soy nada,
y de tanto ser nada, ya soy piedra.

Dura roca forjándose en mi pecho,
acero puro corriendo por mis venas
y tus ojos de niño entre las rejas
hundieron mi dureza en lava fresca.

Olivares

Me dormiría en tus brazos
si yo pudiera,
me domiria en tu aliento
pero no puedo.

Mi corazón te acoge
como a una abeja
entre sus pétalos,
y te alimenta.

Mi alma esta tarde
se ha acomplejao,
al ver los olivos
tan bien plantaos,

¡Que ordenaitos niña!
todos en fila
peinando las montañas
y las colinas.

Asi mi vida,
asi la quiero,
bien peinadita
y con sombrero.

Que to los dias
vea tus ojos
y besos tuyos
me den sonrojo.

Volver

He vuelto a Granada
después de tantos años
y mi alma cansada
al fin aquí, se ha aliviado.

Solo voy por sus calles,
sus plazas, sus mercados,
solo miro a sus gentes,
ya no miro el pasado.

La paz, la quietud,
y por que no, la alegría,
me recorren el cuerpo
y tu boca, y la mía.

Dulces los besos de granada,
dulces los de la vega,
dulces los de la alhambra.

Otoño en mi vida,
atardecer en mi casa.

martes, 18 de noviembre de 2008

Blanca y radiante...

Hacía varios días
que no había podido verte
un poco por la lluvia
quizá por mala suerte.

Ya te echaba de menos
ya necesitaba mirarte,
porque me siento bien
solo al contemplarte.

No esperaba verte así
de pronto, sin esperarte,
y apareciste increíble
vestida de blanco, rojizo, luminoso.

Se me erizó la piel, el alma,
no pude apartar mis ojos,
de tu dulce mirada
y deseé recorrerte
desde tu cumbre, hasta tu falda,
querida, amada,
Sierra Nevada.
Desde aquí, desde Granada.