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miércoles, 26 de mayo de 2010

"Carmen El Agua"


Subimos al Albaicín,
por las calles misteriosas,
el calor subía adoquinado
entre paredes blancas y olor de rosas.

Oculta tras una esquina
hallamos la pequeña puerta,
pequeño recibidor, escaleras sinuosas,
con sillas y mesas de hierro
y esa terraza tan hermosa.

Tus preciosos ojos tristes,
las perlas entre tus labios,
tu amor inmenso declarado,
tu serenidad, tus palabras,
el silencio de los platos...
y una nota, y un regalo...

Como te lo agradecí,
te lo agradezco tanto...

Tenía tu rostro ante mi,
por la Alhambra rodeado,
vestida de luz rojiza
con el cielo negro recortado.

Si aquello no era cielo,
porque muertos aun no estamos,
se le parecía tanto amor,
que yo creía tocarlo...

5 comentarios:

Néctar dijo...

Mi corazón duerme en Granada bajo la lluvia de sus versos y de sus verbos.

Néctares

antonio dijo...

el poema es bello yt el lugar tambien.
Saludos.

Gata dijo...

Aionsss q ganas de volver, por diooooos!!
besitos

Mario dijo...

Tus poemas siguen siendo infinitos... Y la voz de Cano, increíble...
Me gustaba más el formato anterior. Pero vamos, tampoco, digo yo, es lo que importa.

Sigo felicitándome, porque siguen llegándome hondo tus verbos poemados.

Y sí, tendremos que cervecear, cafecear, algún día, en, con Vesper.

Un abrazo.

Penélope Sierra dijo...

Casi se puede oler y sentir, se sueña al leer.