Búsqueda personalizada

martes, 23 de febrero de 2010

Niebla

A veces cae sobre mi corazón
una lluvia de gotas de tristeza
que lo empapa por completo...
Y lo deshace y me deja vacio,
como un nido en Diciembre,
silencioso y cuajado de frio.

Y me abandonan las fuerzas de los brazos,
y el habla y la risa de la boca
mientras una espesa niebla que me toca,
envuelve mi vida en un fracaso.

A veces me ataca un monstruo,
que de un solo golpe,
con sus tenebrosas fauces,
me arranca todo por dentro...

 y me deja vacio...

Solo tu imagen
aparece entonces.
Y una lluvia fina
cae sobre mi cuerpo,
y sus gotas son tristeza
que me cala hasta los huesos.

Y entonces pienso en ti,
y en si todavía te quiero.
y si..., te quiero...,
te querré toda la vida,

mi amor ETERNO, mi tormento...

lunes, 15 de febrero de 2010

" Lo siento "

Guárdame en un rinconcillo
de tu enorme corazón,
solo quiero un sitio chiquitillo
y sin calefacción.

Uno sin luces, uno sin sol,
pero déjame quedarme
toda mi vida, amor,
prometo no molestarte...

Deja que me ponga amarillo,
que me arrugue, que pierda mi color,
como una foto antigua
quemada por el sol.

Deja que me oxide,
que me ponga marrón,
en mi viejo rinconcillo
de tu enorme corazón.

Y cualquier tarde de otoño
que te pongas a limpiarlo, aburrida y sin dolor,
quítame las telarañas,
dame un beso o dame dos...

Pero déjame quedarme,
para siempre contigo,
en tu enorme corazón.

TÚ, en el mio estas guardada,
en una vitrina dorada,
con luz y calefacción,
luciendo como una estrella
rodeada de neón.

martes, 9 de febrero de 2010

¿Recuerdas...?



Recuerdas, mi amor,
aquella tarde dorada,
flotando entre el aroma del café,
fugaz posaste en mi la mirada.

Dulces como el almíbar,
tus ojos.
Nunca terminé de recorrer
tu cuello...
para posarme en tu boca roja,
como el fruto de un cerezo.

Delicado corto y rubio,
tu pelo.

A oleadas las teclas del piano
entre el humo del tabaco
se mezclaban,
y pequeñas caricias
los violines me hacían
en el alma.

¿Recuerdas, mi amor?
No recuerdas...

No pude decirte nada...
Y así me quedé extasiado,
contemplando la belleza
en una tarde dorada.

Me senté esta tarde en SILENCIOS
y sentí estas cosas...

domingo, 7 de febrero de 2010

Castillo rojo


Solo se escuchan mis pasos
por el Albaicín pasar,
la noche es tan fría y negra
que hace visible mi respiración.

Arde no obstante mi cabeza,
se agolpan los recuerdos
y agitado golpea mi corazón.

Me vigila la luna, casi oculta,
por las almenas de la Alhambra...

Y si estuvieras...?
y si fueras otra vez Granada.

Las frías lágrimas
desbordan mis ojos,
recorren mi cara.

A la orilla del Darro
lavo mi rostro
me miras altiva
desde el otro lado...

Que te hace tan bello
castillo dorado y rojo...